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Mostrando entradas de marzo, 2012

Esquela fría

Mesalina, 1959, Antonio Saura
Por: Carlos Castillo Quintero
Hace veintisiete años vi la ciudad por primera vez. En el Terminal de Transportes el frío se deslizaba —triste— por entre los buses de Rápido Duitama (lasGacelas) y los de Coflonorte. Sentí ese viento gélido sobre el rostro que anticipa la niebla, la aridez: primera maldición con la que cargan estos riscos y que se atribuye a Hunzahúa.
Una muchedumbre rala daba tumbos entre las casetas de tinto, los baños, los puestos de fritanga. Un voceador en muletas con gran algarabía anunciaba la salida de los buses para el Valle de Tenza, y un niño de rostro cetrino y greñas ásperas le competía las monedas. El lotero de ojos zarcos me miró y, atento a las rutas de la fortuna, huyó de mi presencia. Seguí a los que iban hacia la Plaza de Bolívar. Había muy pocos carros y mucha gente melancólica, ida. En el Cenicero reclutas y domésticas amansaban las horas sin mucho afán, tomados de la mano, mirando a hijos ajenos que correteaban a las palom…

Poemas para celebrar el Día Internacional de la Mujer

Se me ocurre que una forma digna de celebrar el Día Internacional de la Mujer es convocando a la poesía escrita, pintada y cantada. Y qué mejor que sea con obras de Jorge Luis Borges, Amadeo Modigliani y Luis Eduardo Aute.

¡Felíz día Mujer!


* * *


Detail of “Woman with a Necklace” by Amadeo Modigliani (1917)


DOS POEMAS INGLESES Por Jorge Luis Borges (1934)
I.

El inútil amanecer me encuentra en una esquina desierta; he sobrevivido a la noche.

Las noches son olas orgullosas; olas pesadas y oscuras, abrumadas con todos los tintes del despojo, abrumadas con cosas imposibles y deseables.

Las noches tienen un hábito de regalos misteriosos y de rechazos, de cosas a medio entregar, a medio rehusar, de joyas con un hemisferio oscuro.

Las noches actúan de esa manera, te lo advierto.

El oleaje, esa noche, me dejó los acostumbrados retazos y cabos sueltos: algunos odiados amigos para charlar, música para los sueños, y el humear de amargas cenizas. Cosas que no le sirven a mi corazón hambriento.

La gr…